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cancer de mamaaaaPor Carolina Escobar

 

El cáncer de mama es una de las principales causas de muerte por tumores malignos más comunes entre las mujeres. Actualmente y con el paso de los años, los avances tecnológicos y las investigaciones científicas desde los años 80 –cuando 3 de cada 10 mujeres padecía esta enfermedad y a los 5 años del diagnóstico la situación empeoraba gravemente- se ha plasmado la importancia de los estudios y controles para una detección temprana. Según datos de la Fundación para la Investigación y Prevención del Cáncer (FUCA), en nuestro país se producen entre 15.000 y 18.000 de casos nuevos de cáncer de mama por año. Una de cada ocho mujeres se verá afectada por esta enfermedad. Debe tenerse en cuenta que las posibilidades de curación de los cánceres de mama que se detectan en su etapa inicial son prácticamente del 95%, es por ello que hay diversas campañas para su prevención

La enfermedad: prevención

Según  la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) cada año aumenta un 1,4% las estadísticas de supervivencia mundial, destacando que el diagnóstico precoz es la mejor manera para luchar contra el cáncer a través de la mamografía y otras alternativas más innovadoras como las telemamografías. Por otro lado, el hecho de que algunas mujeres sobrevivan a esta enfermedad lleva al análisis de distintos aspectos fundamentales en el entorno familiar de la persona que lo padece o que ya haya superado este tipo de cáncer.

En nuestro país, según estudios del Ministerio de Salud de la Nación, hay alrededor de 20.000 casos al año de mujeres diagnosticadas con cáncer de mama y alrededor de 5.000 son las muertes por año. En América del Sur, Argentina cuenta con una tasa de mortalidad sumamente alta (entre los 45 y 70 años de edad en mujeres), encabezando el ranking de los países. Por otro lado, MACMA presentó estadísticas que afirman que más del 40% de las personas no se realizan los estudios por temor a la enfermedad, ya que se ve asociada con la muerte.

Tipos de cáncer

Se pueden encontrar distintos casos de cáncer de mama dependiendo de las células mamarias que estén involucradas. Puede generarse en los conductos o lobulillos (glándula donde se produce la leche), que conforman al seno.

-CDIS: carcinoma ductal: es el más común, presente en células de los conductos de la mama. Puede presentarse de formas distintas.
.In situ: las células malignas están en el epitelio (tejido formado por una o varias capas de células) de los conductos mamarios y no se extienden a otros tejidos de la mama.

.Infiltrante: en este caso, las células sí se extienden, invadiendo a otras partes del cuerpo.

-CLI: carcinoma lobular: en este tipo de cáncer, las células afectadas se encuentran en los lobulillos mamarios.
Puede presentarse de diversas maneras.
.In situ: se encuentra únicamente en los lobulillos.
.Infiltrante: las células cancerosas se diseminan o otros tejidos cercanos a la mama y a otras partes del cuerpo.

-Cáncer de mama inflamatorio: es poco frecuente y se propaga velozmente, los síntomas se encuentran en el enrojecimiento e inflamación de la mama.

-Carcinoma papilar de la mama: este tipo de tumor se diagnostican en mujeres mayores postmenopáusicas.

-Carcinoma cribiforme de la mama: las células cancerosas invaden el estroma (tejidos de la mama) en formaciones que se parecen a un nido entre los conductos y los lobulillos.

-Cáncer de mama en hombres (1% en el género): los hombres pueden desarrollar tejido glandular mamario real. El cáncer de mama en hombres es muy poco común y por lo tanto, menos frecuente.

-Enfermedad de Paget en el pezón: las células cancerosas se ubican en el pezón o a su alrededor. El cáncer termina afectando a los canales que transportan leche. Se puede sentir cierta escamosidad, enrojecimiento y picazón.

-Tumor filoides de la mama: tumor mamario benigno poco común. Estas células se van multiplicando en forma de hoja y aparecen a la edad de los 40 años.

-Cáncer de mama recurrente y metastásico: sumamente grave si se extiende a los órganos vitales, ya sean el hígado, el intestino, entre otros.

La hora del diagnóstico

El Movimiento Ayuda Cáncer de Mama (MACMA) es una Asociación Civil Sin Fines de Lucro constituida por mujeres argentinas quienes padecieron cáncer de mama o están bajo tratamiento. María Cecilia Palacios, psicóloga y fundadora de la asociación, explica que su experiencia personal la llevó a querer ayudar a aquellas mujeres que pasan hoy en día por lo que ella vivió a sus 46 años, ya que el momento del diagnóstico es el más clave y es allí donde las que lo padecen empiezan a cuestionarse y a  ver su vida desde otro punto de vista. Una vez dado el diagnóstico, MACMA brinda la oportunidad de trabajar con un grupo terapéutico porque el cáncer de mama no solo afecta a la que lo padece, sino también a la familia de la misma y todo su entorno social.

“En nuestra asociación contamos con profesionales que ofrecen toda la contención, el acompañamiento,  la orientación e información necesaria a quien padece la enfermedad; también a aquellos que estén interesados a saber más del tema, ya que lo que buscamos es lograr cierta concientización sobre la importancia de la detección temprana de la enfermedad” explica la fundadora.

“Yo tenía diez años cuando me enteré que mi mamá tenía cáncer” comenta Lara Silva, joven de 19 años. “Me enteré a través de un video que había visto mi papá, en esos días se podía observar la operación propia de la extracción de los tumores, y como yo tenía una amiga que había perdido a su mamá hace poco por un cáncer, lo primero que supuse fue que a la mía le iba a pasar lo mismo; relacionaba la palabra cáncer directamente con muerte” explica.

La psicóloga Betina Ponce, quien ha tratado a varias mujeres que sufrieron del cáncer, menciona que siempre es muy común asociar la enfermedad con la idea de la muerte, generando una  gran desesperación y angustia en la persona, pero con el paso del tiempo pudo observar a través de su práctica profesional, que el optimismo y la esperanza en las mujeres han sido siempre la base fundamental del tratamiento y  en cada sesión se trata de hacer ver a la persona que nada está escrito.

“Las personas enfermas ven el mundo con otros ojos al ser diagnosticadas, pero a través de la contención se trata de eliminar ese pensamiento constante que hace relación entre la palabra cáncer y la muerte que se genera repentinamente, no es nada productivo para la salud psicológicamente hablando” explica Ponce.

Las mujeres que padecen el cáncer de mama entran a cuestionarse y a buscar respuestas a todas sus dudas e inquietudes: ¿Por qué me sucede esto a mí? ¿Cómo podré superar todo el dolor físico que la enfermedad implica?

Vida con el cáncer: operación  y tratamiento

Los tratamientos varían dependiendo del tipo de cáncer y cuan avanzado se encuentra en el cuerpo. Cada uno de ellos tienes sus riegos, es por ello que el médico informa al paciente sobre los tipos de tratamiento. Dentro de los más conocidos se hallan:

-Cirugía: Se basa en la extirpación del cáncer a través de una operación realizada por los médicos.

-Quimioterapia: Se busca reducir el volumen del tumor para eliminarlo. Se utilizan ciertos medicamentos como pastillas, comprimidos; a veces se administran por vía intravenosa.

-Terapia hormonal: Hay algunos tipos de cáncer que necesitan de distintas hormonas.

-Terapia biológica: Esta terapia trata con aquellos efectos secundarios causados por la ingestión de ciertos medicamentos a la hora de tratarse el cáncer de mama.

-Radioterapia: Las células cancerosas son atacadas por la radiación, parecida a los rayos x. La radioterapia utiliza radiación de gran intensidad.

Por otro lado, muchos pacientes optan cada vez más por la medicina complementaria, que suele ser más alternativa y acompaña el tratamiento principal recomendado por el médico especializado en cáncer. La misma se centra en la suministración de vitaminas a través de una buena alimentación, y actividades físicas, como el yoga y la meditación. Es fundamental aclarar que estos procedimientos no curan al cáncer, si no que pueden a llegar a producir alivio y calma todo tipo de malestar, a su vez, cabe destacar que la medicina tradicional va de la mano junto al tratamiento que la persona lleva,  no es que se lo reemplaza por una alternativa.

Como se ha mencionado anteriormente, el aspecto social, no solo de la persona sino también el de la familia, empieza a generar ciertos cambios en la rutina una vez que fue dado el diagnóstico y se ha dado el inicio al tratamiento.

“Durante el traspaso del cáncer, empecé acompañarla a mi mamá a la clínica y así también aprendí muchísimo de la enfermedad y el tratamiento posterior” dice Silva. “Con los años fui creciendo y me fui adentrando más y más en lo que era el cáncer de mama; leía libros y todo tipo de textos porque siempre me sentí atraída no sólo por curiosidad, sino porque sentía esa necesidad de saber lo que mi mamá y las demás mujeres enfermas vivían y siguen viviendo”

María Cecilia Palacios tras ser diagnosticada con cáncer de mama; luego de palpar un bulto en el lado externo del seno derecho, y que la mamografía mostrara la presencia de un nódulo benigno, necesitó de una operarse. Fue entonces que consultó con varios profesionales especializados en mastología, estudio de las glándulas mamarias.

La fundadora de MACMA menciona que al extraerse el nódulo maligno, pasó por un vaciamiento ganglionar en el cual le sacaron doce ganglios y cuatro de ellos podían llegar a comprometerla más. “Empecé con el tratamiento de quimioterapia, radioterapia y por cinco años tome tamoxifeno, un medicamento que disminuye las probabilidades de que se reproduzca el tumor”.  A su vez, explica cómo es que fue perdiendo el pelo, no solo en la cabeza, también en las cejas y pestañas… “mi cuerpo estaba muy agotado e hinchado por el tratamiento, era desesperante”

A Lara Ancarola, joven de 20 años, no le dijeron que si madre  estaba enferma. Ella tenía un año  no sabía lo que significaba el cáncer. “Era muy chica y tengo la imagen de mi mamá con una cartuchera llena de remedios y medicamentos, para mí era algo normal, no le veía nada malo y desde mi mirada de nena ni siquiera pensaba en la muerte, pensaba que todas las personas pasaban por ese tipo de cosas” expresa.

Cuando le descubrieron la enfermedad a  su madre era tarde porque  ya se había provocado la metástasis, es decir, el cáncer se había propagado desde la mama a otras partes de su cuerpo, como los huesos y finalmente, al cerebro. Viviana, mamá de Lara Ancarola, se sometió a los tratamientos como la quimioterapia y radioterapia.

“En ese entonces, el comportamiento de mi mamá había dado un giro y había cambiado, me acuerdo que la veía y pensaba que estaba loca. Los médicos pensaban que era por el tratamiento, pero en realidad era porque el cáncer había llegado a su cerebro”.

Las huellas: optimismo y valores

El cáncer de mama ha cambiado la vida de muchas personas y familias enteras. La detección temprana es uno de los factores más fundamentales a la hora de prevenir, sin embargo, muchas veces la supervivencia no se hace presente y la enfermedad termina con la vida de la persona.

“Mi vida es otra después de haber vivido la enfermedad tan cerca mío, no sólo por la pérdida de mi mamá” rescata Lara Silva. “Creo que el cáncer a pesar de lo malo que deja, también te enseña mucho… lo más importante es que empezas a valorar la vida y a darte cuenta de lo que es pasar por un desafío tan grande y serio como un cáncer de mama,  y que los pequeños problemas que le pasan a uno son insignificantes” comenta la joven de 19 años.

A la hora de enfrentarse a una enfermedad tan demandante, el optimismo es uno de los conceptos más presentes en las charlas de información y contención ofrecidas a las personas, familiares y amigos de la persona enferma, ya que esto llega a tener buenas consecuencias en la calidad de vida y la persona se predispone a todos los tipos de tratamientos. Es por ello que MACMA, como otras asociaciones, buscan brindar apoyo social y emocional para aquellas mujeres que han sido diagnosticadas.

“Pase toda mi preadolescecia y mi juventud viendo con mis propios ojos lo que es esta enfermedad.  Ahora ya no soy esa chica de diez años, por ende puedo comprender más de lo que entendía antes ya que todo era desconocido. El cáncer se llevó a mi mamá, pero me trajo mucho… es algo desolador pero trato de concientizar a las demás mujeres acerca de la prevención y sobre todos los riesgos que acarrea este tipo de cáncer” finaliza.

Con el paso de los años, Lara Ancarola explica que la historia de su madre le ha dejado muchas cosas y ha aprendido de una forma que no lo hubiese hecho si no fuera por lo que ha vivido junto a su familia durante toda su infancia. Lo que sucedió con su madre la lleva a realizarse controles, va al mastólogo dos veces al año y se hace la ecografía mamaria, ya que tiene la posibilidad de tener la enfermedad.

“Te deja otro tipo de conciencia porque uno vive una realidad distinta a los demás. Mi familia siempre vivió con el cáncer. Uno se adapta a vivir con la muerte” explica. A su vez, comenta las consecuencias por las que pasó su familia al enterarse de que el padre de Ancarola, publicó un blog dedicado a Viviana con fotos durante su tratamiento ya que él había encontrado en la fotografía una manera de expresarse, bajo el consentimiento de la madre de Lara. Tiempo después, él  se presentó en una muestra en Francia mostrando la realidad de la vida su familia.

“Mis abuelos maternos no estaban de acuerdo con la idea y siguen manteniendo esa postura, para ellos fotografiar a una persona enferma, tras todo ese proceso que involucra tanto dolor, no era para nada bueno y estaba mal visto”.

Lara Ancarola rescata que las cosas más fuertes de la vida le llegaron a una edad muy temprana, y a pesar de lo sucedido con el cáncer de mama y luego de haber resistido a los dolores más profundos, seguir viviendo de una manera totalmente optimista a pesar de todo ese pasado. “Yo me siento realizada porque ya pasó lo peor, si pasa de nuevo ya voy a estar preparada” comenta. “A veces cercanos míos tratan de evitar el tema, pero creo que no hay nada mejor que hablar de mi pasado y de la historia de mi mamá, Viviana, hay veces que uno no encuentra a la persona o el momento preciso para expresarse, que al fin y al cabo es la forma de sanar todo ese dolor que uno siente con la pérdida de un familiar al haber pasado por una enfermedad de este tipo” finaliza la joven.

Auto examen:

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