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Vegetarianismo y veganismo son dos palabras que últimamente escuchamos muy seguido ya que estas dos formas de alimentación han ido ganando cada vez más seguidores, la mayoría de ellos son los jóvenes. A la pregunta de por qué sucede esto, la psicóloga Eugenia Genovesi comenta que durante la juventud estos cambios son comunes, ya que es por estos años en los que las personas terminan de definir su personalidad y buscan identificarse con diversas cosas. Además agrega que esto se da por una multi causalidad y en algunas personas puede ser temporal propio de la etapa que transitan.

Ejemplo de lo dicho anteriormente son Estefanía Henríquez quien tiene 21 años, es vegetariana desde enero del 2014 y pasados dos meses de haber tomado esa decisión, en marzo, optó por ser vegana, y Carolina Escobar, de 19 años, que entró en contacto con el vegetarianismo hace un año y medio, según recuerda fue cerca de la fecha de su cumpleaños número 18 en el mes de junio. Pero, ¿Cómo y por qué eligieron acercarse a estas formas de alimentación? Estefanía dice “Me enteré del veganismo por medio de internet más específicamente por Facebook, aunque ya hacía varios meses antes que tenía la idea de dejar la carne porque era consciente de dónde provenía y por todos los procedimientos por los que había pasado hasta llegar a mi plato a diario, sin embargo, por temas económicos-dependía de mis papás en ese momento- no pude hacerlo.” La joven agrega que decidió comenzar a trabajar para poder pagarse su comida y mantener el estilo de vida vegano.

En el medio de la conversación recuerda con claridad, lo que define ella, como su última comida especista “Mi ultima comida especista fue un churrasco de carne, me acuerdo que me agarraron náuseas y desde ese momento, dejé por completo la carne y primero me metí en el vegetarianismo dejando las carnes rojas y blancas, las grasas, la gelatina y los embutidos”. El término especismo hace referencia a la discriminación hacia los animales por parte de los humanos, por el simple hecho de pertenecer a otra especie. En el pensamiento especista el ser humano se adjudica arbitrariamente, el derecho a disponer de la vida y la libertad de los demás animales a su acomodo o conveniencia. El especismo considera a los animales no humanos como simples objetos o propiedades que existen al servicio del ser humano; y debido a esa creencia millones de animales no humanos son usados y explotados diariamente en todo el mundo.5-vegetariano

El cambio en la forma de alimentarse de Estefanía no culminó ahí, sino que como se dijo antes, dos meses después de haber incluido el vegetarianismo en su vida, sumó el veganismo”. Como soy intolerante a la lactosa, los lácteos ya los había dejado así que solo me faltaba dejar el huevo y alguna otra tentación que tenía como pan con leche, por suerte no me costó mucho dejarlos” Actualmente, tampoco consume los productos como los shampoos y los dentífricos que son testeados en animales, ya que cada año, millones de ellos son sometidos a innumerables pruebas y experimentos muy dolorosos para determinar la seguridad de productos cosméticos, de aseo personal y limpieza.

El caso de Carolina es muy similar al anterior debido a las razones por las cuales decidió cambiar su alimentación y por el medio por el cual lo hizo. La joven entró en contacto con el vegetarianismo, al igual que Estefanía, a través de la web “Soy una persona que le gusta buscar e investigar varias cosas en internet constantemente y este mundo me llevo a encontrarme y a enterarme de cosas que no tenía en cuenta o no me importaban hasta ese momento. Uno, cuando se sienta a comer, no cuestiona cuál es el proceso por el que pasa lo que está en el plato enfrente de uno, lo que hacemos es sentarnos a comer y listo” comenta.  En relación a esto, hace hincapié en que lo que más la impactó fueron las fotos y los videos que mostraban como criaban y preparaban a los animales para que después uno los pueda comer,” cuando miraba los videos y las fotos era algo muy angustiante, es difícil de explicarlo, es una locura, al principio decía esto no puede ser. La verdad es que no podía creer la forma en que los animales eran tratados y caí en la cuenta de que yo, a pesar de ser una amante de los animales, cuando comía carne estaba aceptando todo lo que les pasaba y lo que sufrían”.  Agrega que decidió ser vegetariana porque no quería ser parte de ese cruel sistema.

La forma en la que las dos chicas se relacionaron con estos dos tipos de alimentación tiene un denominador común: internet. “No es sorprendente que internet y las redes sociales aparezcan en estos casos como los medios a través de los cuales se encuentran con estas cosas ya que forman parte fundamental de la vida de los adolescentes y los jóvenes, y por otro lado, la web es un medio en el que toda información está a solo un click, por lo cual es muy fácil interiorizarse y estar al tanto de todas estas cosas” comenta al respecto la psicóloga. Pero no solo el mundo cibernético se hace eco de estas no tan nuevas formas de alimentación, en los últimos años este tema ha estado presente de forma regular en la televisión y en los diarios.

La decisión de Carolina de ser vegetariana y la de Estefanía de ser vegana, no solo cambió sus vidas sino que también impactó de forma, menos directa, en la vida de sus padres, familiares y amigos.

“Cuando empecé con el vegetarianismo a mis papas les sorprendió y les pareció que era por un tiempo, unos meses, pero después se dieron cuenta de que esto iba enserio y me apoyan” dice Carolina, que de forma divertida comenta que el asado que su papa prepara todos los domingos, para ella pasó a ser un plato de pastas.  “Cambio la rutina de la casa en los almuerzos y las cenas,  somos tres y ahora hay que pensar doblemente ahora para ver lo que comen ellos y lo que como yo” agrega. También comenta que el salir a comer con amigos se volvió un poco complicado ya que es la única de su grupo de amigos que es vegetariana, por lo que decidir a donde ir no es tarea fácil ya que cada uno tiene gustos diferentes. La mayoría de las veces terminan en locales de comidas rápidas. “Cuando vamos a comer a los locales de comidas rápidas ellos comen sus hamburguesas y yo si no pido una ensalada, termino sacándole la carne a la hamburguesa y me hago un sándwich vegetariano” relata la joven y se apura en aclarar que por más que esto suceda no se enoja con sus amigos ya que los entiende tanto como ellos la entienden a ella con su decisión de cambiar su forma de alimentación.

“Mi mama se sorprendió un poco, pero mi papá reaccionó como yo me esperaba, y me dijo que estaba de acuerdo, él siempre fue de inculcarme la comida sana llena de vegetales y frutas. Desde el primer momento encantó la idea y come con mucho gusto lo que preparo” responde Estefanía a la pregunta de cómo tomaron sus padres el hecho de que haya decidido ser vegana.

No solo se propuso cambiar su forma de alimentación y su estilo de vida modificando varios aspectos de su rutina, sino que también se puso como objetivo tratar cambiar la de los demás. “Casi al mismo tiempo de comenzar con el veganismo y cambiar mi vida sentí que tenía como objetivo sacar las vendas que tenía de mi entorno en cuanto a lo que consumían. Lo logré con algunos que se volvieron vegetarianos aunque otros siguen consumiendo lo mismo” declara la joven y agrega, al igual que Carolina, que se trata de aprender a respetar cualquiera sea la forma de alimentarse que uno elija.

Al tener algunos amigos que practican el vegetarianismo, el momento de salir a comer con ellos no se vuelve un destino incierto por varios minutos como le pasa a Carolina, sino que según lo que ella comenta van seguido a los locales que venden este tipo de comida. “Suelo ir, sola o con amigos, al menos una vez por mes a Green Factory, a algún restaurant o a las ferias que hacen ciertos emprendimientos veganos”. La presencia en las ciudades de cada vez más lugares que venden este tipo de comida, algunas se convirtieron en cadenas similares a las del clásico fast food, demuestra lo instalado que están tanto el veganismo como el vegetarianismo en nuestra sociedad y cuantas personas los practican.

En relación a esto Carolina, quien nació en la provincia de Entre Ríos y actualmente vive en Capital Federal desde hace ya varios años, dice “en Buenos Aires hay muchas posibilidades para todos los gustos y bolsillos de poder ir cambiando tu menú todos los días, me doy cuenta de esto realmente cuando viajo en el verano a Concordia, mi ciudad natal, allá me aburro un poco en cuanto la comida porque no hay tanta variedad de lugares a los que podes ir y todo se reduce a lo que vos te prepares en tu casa”. Es más fácil ser vegetariano en una ciudad grande dice en forma de broma.

Ambas jóvenes cambiaron su alimentación desde hace más de un año y aseguran que experimentaron y experimentan tanto cambios físicos como psicológicos.

Carolina comenta que el cambio más positivo que ella advierte es que se siente más tranquila psicológicamente ya que alimentándose de la forma en que lo hace está respetando a los animales, por otro lado plantea que el vegetarianismo le hizo cambiar su forma de pensar sobre muchas más cosas. A la pregunta de si es ella quien arma su plan de alimentación o si lo hace consultando a un profesional, contesta que lo hace por su cuenta consultando y buscando información que sea verídica. Sin embargo, reconoce que no todo es positivo “desde hace un tiempo estoy teniendo problemas de anemia por la falta de hierro, que es lo que más aporta la carne”. Este problema de salud alarmó sobre todo a su mamá quien según su hija, se muestra preocupada constantemente.  “A veces me dice que tengo que dejar el veganismo y volver a comer carne” admite.e249f636f5d0c457472f1988a102657b

Por esta razón comenzó a ir al nutricionista desde hace algunos meses y luego de realizarle los análisis pertinentes le recetaron dos tipos de pastillas que contienen tanto ácido fólico como ácido ferroso las cuales toma todos los días antes de irse a dormir. La cara de Caro, como le dicen sus amigos, muestra una seriedad absoluta y casi al instante después de haberse referido a su anemia, se apura a decir “que tenga este problema de salud no quiere decir que ser vegetariano sea peligroso, no lo es para nada, sino no habría tantos vegetarianos en el mundo. Solo se tiene que tener el control de lo que comes y de lo que no comes para saber cómo y con que otro alimento reemplazarlo”. “¿Si el nutricionista me dice que tengo que si o si tengo que comer?, nose veré que hacer” cierra.

Estefanía Hernández, desde su experiencia con este estilo de vida comenta “Noté cambios súper positivos, afectó mucho mi forma de ser, me dio paz mentalmente y me hace sentir más segura de mi misma al respetar al resto de los animales, eso es tan o más importante que los cambios físicos”. Refiriéndose a las diferencias físicas que evidencia desde que práctica el veganismo dice que se siente mucho mejor del estómago ya que sufría de gastritis la cual la hacía sentir mal siempre al terminar de comer. Ella tampoco consulta a un médico para armar su plan de alimentación, “la realidad es que no he consultado pero considero que sé bastante y trato de seguir eso. Además la mayoría de los nutricionistas no están de acuerdo con esta alimentación, supongo que es por la falta de estudios que tienen acerca de este tema. Sin embargo, tengo pendiente ir a ver a un profesional porque sé que es la mejor opción para incluir y reemplazar las propiedades que la carne da”, toma aire y aclara” todo es reemplazable menos la vitamina B12, por eso la consumo en pastillas dos veces por semana”.  Esta se encuentra naturalmente en una amplia variedad de proteínas de origen animal, la mayoría de los veganos consumen esta vitamina para evitar anemia y daños al sistema nervioso.

En relación a esto, la nutricionista Josefina Meana dice “es muy importante que las personas que sean veganas o vegetarianas recurran a un profesional para que este coordine que plan de alimentación va a seguir el paciente ya que no todos los organismos son iguales, y si se necesita que se complemente con vitaminas que no son consumidas en los alimentos. Por otro lado también se necesitan análisis clínicos para ver cómo se encuentra su salud”.

Según dice la psicóloga Genovesi y como se mencionó anteriormente, este tipo de cambios son muy comunes en la juventud, etapa durante la cual el individuo se termina de construir a sí mismo y busca identificarse con determinadas cosas. Aclara que va a depender de la personalidad de cada uno si se va a sostener este comportamiento en su alimentación solo durante su juventud o si lo va a hacer por el resto de su vida, también menciona que hay que tener en cuenta que en estos tiempos se busca experimentar la mayor cantidad de cosas posibles y en los que se vive rápidamente.

Estefanía responde a esto diciendo que está segura que este va a ser su estilo de vida para siempre ya que le hace bien y, al mismo tiempo, les hace bien a los animales. Dice además “es una forma de ver el maltrato y las muertes que el marketing y las empresas esconden. Considero que todo es reemplazable y siendo vegana soy feliz así que no lo cambiaría”

Carolina por su parte contesta “Es una forma de alimentarse que conlleva un estilo de vida y planeo seguir de esta manera”.  Y agrega “Creo que hay gente que es vegetariana solo porque quiere pertenecer a un grupo y catalogarse como tal. En cambio, hay otras personas que lo toman de forma más natural, obviamente que todos empezamos probando pero, en mi caso no lo hice por formar parte de un grupo, sino que era más que nada para sentirme bien conmigo misma y porque amo a los animales. Yo lo veo como algo que me identifica. Es parte de mí. Algunos lo verán como una moda por un tiempo, otros no aguantaran el hecho de no de comer aquello que les gustaba y dejarán de ser vegetarianos o veganos, pero es parte de cada uno. Es la forma de vida que elegí y pienso mantenerlo a largo plazo ya que termino siendo una realidad, mi realidad que no solo me cambio a mí sino también a todos en casa y a mí alrededor”.